“Significó dejar todo”: las historias de cuatro jóvenes nicaragüenses
La insurrección cívica de abril de 2018 marcó un punto de inflexión en la historia reciente de Nicaragua. Miles de personas salieron a las calles para protestar contra el gobierno de Daniel Ortega, en un movimiento que rápidamente se transformó en una demanda por democracia, justicia y respeto a los derechos humanos.
En ese contexto emergió una generación de mujeres jóvenes que asumió un papel activo en las protestas, la organización comunitaria y la denuncia de violaciones a los derechos humanos. Con el paso de los años, muchas han enfrentado las consecuencias del proceso: el exilio, la separación familiar y la reconstrucción de sus vidas fuera del país.
Las historias de Diana Carballo, Mariángeles Delgado, Christy Melissa Martínez y María Laura Alvarado reflejan la experiencia de miles de jóvenes nicaragüenses que vieron sus trayectorias marcadas por la represión posterior a las protestas.
Una generación marcada por 2018
La investigadora Elisa Maturana, del CETCAM, describe a estas jóvenes como parte de una generación formada políticamente a partir de la ruptura de 2018. Las “Muchachas del 18” surgieron en un contexto de movilización masiva y asumieron roles protagónicos en nuevas formas de participación política, en muchos casos sin vínculos con estructuras partidarias, sino desde la reacción directa a la violencia estatal.
Del activismo al exilio
La represión posterior obligó a numerosos activistas a salir del país. El exilio se convirtió en una salida forzada ante amenazas, vigilancia y riesgo de detención.
“Poner un pie fuera de Nicaragua significó dejar todo”, resume Diana Carballo. La salida implicó abandonar familias, estudios y proyectos de vida. Mariángeles Delgado recuerda el impacto emocional del cruce fronterizo y la separación de su entorno más cercano.
Resistir desde la distancia
El activismo no desapareció, sino que se transformó. El estudio Hijas del quiebre, forjadas para resistir destaca nuevas formas de organización basadas en redes de apoyo, colaboración internacional y acompañamiento mutuo.
Desde el exilio, muchas continúan en espacios académicos, iniciativas de derechos humanos y acciones de denuncia. Para Christy Melissa Martínez, la formación académica ha sido clave para sostener su labor y visibilizar la realidad del país. El autocuidado y la salud mental también se han integrado como parte de la resistencia.
El futuro más allá del exilio
Aunque mantienen el deseo de regresar a Nicaragua, coinciden en que ese retorno solo tiene sentido si existen garantías democráticas y respeto a los derechos humanos. Mientras tanto, continúan construyendo sus proyectos de vida fuera del país, sin renunciar a los ideales que surgieron en 2018.
- ProducciónDonaldo Hernández
- DirecciónHouston Castillo
- LugarSan José, Costa Rica
- NarraciónMichelle Polanco
Playlist - Youtube
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